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Las Vanguardias Rusas


Vanguardias rusas en las colecciones Thyssen-Bornemisza

Del 15 de febrero al 31 de diciembre de 2011

Instalación especial de las obras de las Vanguardias rusas de la colección permanente del Museo Thyssen-Bornemisza y de la colección Carmen Thyssen, un conjunto de treinta y cinco obras de artistas tan emblemáticos como Chagall, Lissitzky o Malevich. Tres de mis artistas preferidos.

Marc Chagall fue un pintor francés de origen bielorruso, se inspiró en las costumbres de la vida en Bielorrusia e interpretó muchos temas bíblicos, reflejando así su herencia judía. En los años 1960 y 1970 se involucró en grandes proyectos destinados en espacios públicos o en importantes edificios civiles y religiosos. Una de sus obras más impresionantes y gracias a la cual conocí a este magnifico artista son las vidrieras de la catedral de Reims. Después de la Segunda Guerra Mundial todos las vidrieras anteriores quedaron totalmente destruidas por culpa del impacto de la guerra. Su colorido y su sensillez convierten a la catedral en unas de las joyas de la Champaña francesa.

La obra de Chagall está conectada con diferentes corrientes del arte moderno. Formó parte de las vanguardias parisinas que precedieron la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, su obra se queda siempre en los límites de estos movimientos y tendencias emergentes, incluyendo el cubismo y el fauvismo. Estuvo muy conectado con la Escuela de París y sus exponentes, como Amedeo Modigliani.

En sus obras abundan las referencias a su niñez, aun al precio de evitar las problemáticas experiencias que después vivió. Sus obras comunican la felicidad y el optimismo a aquellos que las observan mediante intensos y vívidos colores. Chagall gustaba de colocarse a sí mismo, a veces junto con su mujer, como observador del mundo, un mundo de colores visto a través de un vitral. Muchos consideran que La crucifixión blanca (y sus ricos e intrigantes detalles) es una denuncia del régimen de Stalin, del holocausto nazi y de toda la opresión contra los judíos.

Aparte tuvo una época constructivista que es probablemente la que más me gusta, sus composiciones mezcla entre tipografía y collage donde las figuras aparecen en disposiciones geométricas. Muy influido por la Bauhaus y las vanguardias rusas Mark exploró su lado más soviético durante sus visitas a Rusia y Bielorrusia.

El Lissitzky  fue un artista rusodiseñadorfotógrafomaestrotipógrafo, y arquitecto. Fue una de las figuras más importantes de la vanguardia rusa, contribuyendo al desarrollo del suprematismo junto a su amigo y mentor, Kazimir Malévich, y diseñó numerosas exposiciones y obras de propaganda para la Unión Soviética. Se le considera uno de los principales representantes del arte abstracto y pionero en su país del constructivismo. Su obra influyó grandemente en los movimientos de la Bauhaus, el constructivismo, y De Stijl, y experimentó con técnicas de producción y recursos estilísticos que posteriormente dominaron el diseño gráfico del siglo XX.

Suprematismo

En el año 1919Marc Chagall, director de la Escuela de Arte en Vitebsk, le invitó a unirse al cuerpo de profesores para enseñar artes gráficas, impresión y arquitectura; esta escuela había sido creada por Chagall después de ser nombrado Comisario de Asuntos Artísticos para Vitebsk en 1918. Chagall también invitó a otros artistas rusos, en particular al pintor y teórico del arte Kazimir Malévich, quien fue una importante influencia para Lisitski; también llamó al anterior maestro de Lisitski, Jehuda Pen. Malévich trajo consigo una riqueza de ideas nuevas, la mayor parte de las cuales chocaron con Chagall e inspiraron a Lisitski. Después de pasar por el impresionismoprimitivismo, y cubismo, Malévich comenzó a desarrollar sus ideas sobre el suprematismo, y a defenderlas agresivamente. En desarrollo desde 1915, el suprematismo rechazaba la imitación de las formas naturales y se centraba más en la creación de formas distintivas y geométricas. Reemplazó el programa de enseñanza clásico con el suyo propio y extendió sus ideas suprematistas y técnicas por toda la escuela. Chagall defendía ideales más clásicos y Lisitski, leal todavía a Chagall, se veía dividido entre dos caminos artísticos opuestos. Lisitski al final optó por el suprematismo de Malévich y se separó del arte judío tradicional. Chagall dejo la escuela poco después.

En este punto, Lisitski se adhirió plenamente al suprematismo y, bajo la guía de Malévich, ayudó a desarrollar más el movimiento. Algunas de sus obras más famosas son de esta época, siendo quizá la más conocida su cartel propagandístico de 1919 titulado «Golpead a los blancos con la cuña roja» (que puede verse a la derecha). Rusia pasaba por entonces una guerra civil, que se luchaba principalmente entre los «Rojos», que eran los comunistas y revolucionarios, y los «Blancos» que eran monárquicos, conservadores, liberales y socialistas que se oponían a la Revolución Bolchevique. La imagen de una cuña roja rompiendo la forma blanca, siendo tan simple como era, transmitía un poderoso mensaje que no dejaba dudas en la mente de los espectadores, sobre su intención. Se señala con frecuencia que esta pieza alude a formas similares usadas en mapas militares y, junto a su simbolismo político, fue uno de los primeros grandes pasos de Lisitski apartándose del suprematismo no objetivo de Malévich para seguir su propio estilo

Kazimir Severínovich Malévich fue un pintor ruso, creador del suprematismo.

Con el suprematismo, Malévich reduce los elementos pictóricos al mínimo extremo (el plano puro, el cuadrado, el círculo y la cruz) y desarrolla un nuevo lenguaje plástico que podría expresar un sistema completo de construcción del mundo (Malévich).

Malevich es analizado con frecuencia a partir de su conocida obra Cuadrado negro sobre fondo blanco, que presentara en 1915 en Petrogrado para la exposición “The Last Futurist Exhibition 0.10”.  Su obra representa un giro a la hora de entender el arte. A partir de esta exposición muchos artistas, incluso detractores de su obra como Alexander Rodchenko sucumbieron al encanto de su teoría sobre el arte. Malevich, próximo al anarquismo explicaba como una vía para acercar al espectador a la sensación de no-objetividad, del vacío.

Se plantea con el Suprematismo, la tarea ingente de recodificar el mundo, “Malévich dominó las condiciones de la existencia humana, de modo que pudo operar con un lenguaje cósmico para afirmar el orden global y las leyes generales del universo”. El sistema fue construido en toda su complejidad. Malévich escribió: “Las claves del Suprematismo me están llevando a descubrir cosas fuera del conocimiento. Mis nuevos cuadros no sólo pertenecen al mundo”“Cuadrado Negro no sólo retó a un público que había perdido interés por las innovaciones artísticas, sino que hablaba como una forma nueva de búsqueda de Dios, el símbolo de una nueva religión” (Sarabianov).

Malevich exploró también caminos cercanos a cubismo como se demuestras en algunas de sus obras

Disfrutad de las Vanguardias Rusas en Madrid!

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